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Por qué ventilar la casa en verano: trucos para proteger tu hogar del calor

La llegada del verano trae buen tiempo, sol, vacaciones y días largos, pero también altas temperaturas. El calor se vuelve a menudo insoportable, especialmente dentro del hogar. Por ello, ventilar la casa en verano cobra especial importancia para evitar que las altas temperaturas se cuelen en nuestra vivienda. ¿Quieres reducir unos cuantos grados las estancias de tu casa? Te contamos cómo conseguirlo.


¿Por qué es importante ventilar la casa?

Cuando una casa está cerrada se concentra la humedad, se acumulan olores y contaminantes y aumenta la temperatura interior. Ventilar es, por tanto, imprescindible. A continuación, repasamos algunos de sus muchos beneficios.

  • Oxigena al aire: al ventilar se reduce la concentración de CO2, ya que entra en casa aire oxigenado y fresco.

  • Reduce la contaminación: el aire interior está de cinco a diez veces más contaminado que el exterior debido, entre otros, a los productos de limpieza o los humos de cocina. Ventilando conseguimos que esa contaminación se reduzca.

  • Evita la formación de moho en las paredes: la humedad en el interior de la vivienda puede favorecer la aparición de moho en las paredes, especialmente si el baño está al lado de la habitación. Abrir las ventanas y ventilar ayuda a evitar que aparezca.

  • Reduce el polvo y los malos olores: las partículas en suspensión y los malos olores son arrastrados por la corriente de aire que se crea al ventilar.

  • Disminuye el riesgo de alergias: si no se ventila adecuadamente,se multiplica el riesgo de alergias y de que las vías respiratorias se irriten. Los pelos de mascotas o alfombras pueden causar picazón, problemas respiratorios o congestión nasal.


Cómo ventilar la casa en verano

Más allá del aire acondicionado, existen una serie de trucos que ayudan a ventilar la casa en verano.

  • Ventila la casa cuando la temperatura exterior sea inferior a la interior: el mejor horario es después de las 10 de la noche o antes de las 9 de la mañana. Es preciso abrir varias ventanas para facilitar la circulación del aire, así como ventilar unos 10 o 15 minutos dos veces durante el día.

  • Mejora el aislamiento de la vivienda: las ventanas registran las mayores pérdidas energéticas. Deben estar bien aisladas para no despilfarrar la energía y permitir una buena ventilación.

  • Baja las persianas: el mejor truco para proteger el hogar del calor es bajar las persianas. Durante las horas de más temperatura es imprescindible también cerrar las ventanas y echar las cortinas.

  • Instala toldos y pérgolas: esto ayudará a reducir la temperatura del interior de la vivienda al evitar la incidencia directa del sol.

  • Riega tu terraza o balcón: es aconsejable refrescar las superficies que rodean la casa. Lo más habitual es hacerlo durante la noche, ya que el suelo acumula el calor de todo el día. Dentro de casa, se debe fregar el suelo con agua fría y dejarlo algo más empapado de lo normal. De esta manera se refresca la zona fregada.


Además de todo esto, una buena arquitectura permite que las viviendas no sean demasiado frías en invierno ni demasiado calurosas en verano. La orientación ideal, la elección de los materiales, unos buenos aislamientos o zonas que permitan la ventilación cruzada son claves para ventilar la casa en verano. En Beatriz Saiz, experta en arquitectura de interiores, diseñamos tu hogar teniendo todo esto en cuenta. Contacta conmigo para más información.


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